Este pastel saludable es una versión natural y deliciosa del clásico budín de frutas.
Está hecho con ingredientes simples y nutritivos: manzana, banana, avena y frutos secos.
No lleva azúcar refinada y su dulzura proviene de las frutas y un toque de stevia.
Es ideal para quienes buscan una opción más liviana sin resignar sabor ni textura.
Ingredientes
- 85 g de harina de avena
- 2 manzanas
- 1 banana madura
- 2 huevos
- 7 g de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
- ½ cucharadita de jengibre seco en polvo
- 1 cucharada de stevia o edulcorante equivalente
- 50 g de arándanos secos (lavados en agua caliente)
- 4 o 5 damascos secos (lavados y picados)
- 1 cucharada de yogur griego o crema agria
- 60 g de nueces picadas
Preparación
- Pelá las manzanas, cortalas en cubos y procesalas hasta obtener un puré suave y sin grumos.
- En un bol grande, verté el puré de manzana y agregá la harina de avena junto con la banana previamente pisada. Mezclá bien hasta lograr una base uniforme.
- Incorporá los huevos, el polvo de hornear, la sal, el jengibre y la stevia. Mezclá con una espátula o batidor de mano hasta que todos los ingredientes se integren completamente.
- Escurrí los arándanos y los damascos, asegurate de secarlos con papel de cocina para eliminar el exceso de humedad.
- Agregá las frutas secas junto con el yogur y mezclá nuevamente hasta que la preparación quede bien distribuida.
- Engrasá un molde rectangular o tipo budín con una capa fina de aceite de oliva y espolvoreá ligeramente con harina de avena.
- Verté la mezcla en el molde y nivelá la superficie con una espátula.
- Decorá por encima con las nueces picadas y algunos arándanos secos para darle textura y color.
- Llevá al horno precalentado a 180 °C y horneá durante aproximadamente 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio.
- Retirá del horno y dejá enfriar en el molde durante unos 10 minutos antes de desmoldar. Una vez frío, cortá en porciones y serví.
Tips y consejos:
- Si querés una textura más húmeda, agregá una cucharada adicional de yogur o una pizca de aceite de coco.
- Podés reemplazar la banana por pera madura para variar el sabor.
- Si no tenés harina de avena, hacela en casa procesando avena tradicional hasta que quede bien fina.
- Guardá el pastel en la heladera, bien cubierto, y se conservará tierno por hasta 4 días.
- Para darle un aroma extra, añadí una pizca de canela o nuez moscada junto con el jengibre.
- Si te gusta más dulce, aumentá ligeramente la cantidad de stevia o agregá un chorrito de miel natural.
- Este pastel también se puede congelar: cortalo en porciones y envolvelas en film para tener siempre una opción saludable lista.
Con esta receta vas a lograr un pastel húmedo, aromático y lleno de sabor natural, ideal para desayunos, meriendas o como colación nutritiva sin azúcar agregada.
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